sábado, 21 de enero de 2017

ALGO DE MÍ.

Me levanté por la mañana y hacía un frío espantoso. Solo a mí se me ocurre dormir con un camisón de verano. Hacía tiempo que no lo usaba y ayer ordenando la cómoda lo encontré.
Cuando lo ví creí volverme loca. No me acordaba de tí, le dije mirándolo con asombro.
Con suavidad me lo puse, volver a sentir esa tela suave tocar mi cuerpo me hizo perder el sentido. No me importa que haga frío, no me importa nada, pero hoy volveré a dormir contigo.
Con mi camisón me senté en el sofá, me puse un té calentito, vi mi serie favorita y al acabar, orgullosa me fuí a la cama con él.
Fué una sensación tan maravillosa que enseguida me dormí. No sé con que soñé, no recuerdo nada de la noche, solo sé que pasó tan rápido que ya es de día.

Hacía tanto frío por la mañana que enseguida fuí consciente de mi prenda.

Ya toca el desayuno, ir al trabajo, uff, hoy será un día largo.


Gracias por leerme.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Precioso relato conozco muy bien esa sensación alguna vez me paso igual están hermoso dormir en camisón. Besos noelia tu amiga alexia